Una notificación push aparece en la pantalla del móvil sin que la persona tenga que abrir nada. Bien usada, es el canal más rápido de un centro; mal usada, la primera candidata a ser silenciada.
El emisor publica un aviso desde el panel web y las personas suscritas al canal lo reciben como notificación push en su móvil en menos de 3 segundos. Para suscribirse basta con escanear un código o buscar el canal en la app: el receptor no facilita teléfono, email ni nombre. No hay envío individual ni gestión de destinatarios: se publica una vez en el canal y el sistema entrega el aviso a todos los dispositivos suscritos.
| Situación | ¿Push? | Comentario |
|---|---|---|
| Suspensión de clases por temporal | Sí | Urgencia y afecta a todas las familias |
| Cambio de hora de salida | Sí | Requiere reacción el mismo día |
| Recordatorio de reunión de tutoría | Sí | Un único recordatorio, 24 h antes |
| Publicación de notas | No | Va en la plataforma académica |
| Circular de 4 páginas | No | Va por correo; el push solo la anuncia |
El canal se sostiene mientras cada aviso aporta algo. Un par de avisos semanales más los urgentes es un ritmo que la mayoría de centros mantiene sin desgaste. Cuando un canal empieza a enviar información que podía esperar al boletín, la tasa de atención cae y ya no se recupera fácilmente.
Un aviso que la app muestra en la pantalla del móvil sin que la persona la tenga abierta. No es un SMS ni un correo, y no requiere conocer el número ni la dirección del receptor.
Menos de 3 segundos a los dispositivos suscritos que estén conectados.
No. La entrega se hace al canal, no a números concretos.
Los avisos se publican desde el panel del centro; para recordatorios recurrentes lo habitual es planificar el envío en el calendario del equipo directivo.
Recibe la notificación al reconectarse y el aviso queda disponible en la app.