Los grupos de clase se han convertido en el canal por defecto de muchos centros sin que nadie lo decidiera. El resultado: información oficial mezclada con conversación y datos de contacto circulando sin control del centro.
| Canal | Privacidad | Lectura | Carga de gestión |
|---|---|---|---|
| Grupo de WhatsApp | Teléfonos visibles | Alta pero con ruido | Alta: altas y bajas cada curso |
| Correo electrónico | Requiere lista de direcciones | Baja | Media: mantener la lista |
| Circular en papel | Sin datos digitales | Depende del alumnado | Alta: impresión y reparto |
| Plataforma académica | Datos ya en el sistema | Media | Media: requiere acceso de la familia |
| Canal push Konvoko | Sin datos del receptor | Aviso inmediato en el móvil | Baja: sin listas |
Un canal oficial devuelve al centro el control del mensaje: se sabe qué se publicó y cuándo, la información llega igual a todas las familias suscritas y el profesorado deja de recibir consultas por un canal personal. El emisor publica un aviso desde el panel web y las personas suscritas al canal lo reciben como notificación push en su móvil en menos de 3 segundos. Para suscribirse basta con escanear un código o buscar el canal en la app: el receptor no facilita teléfono, email ni nombre.
Los grupos entre familias son privados y el centro no los administra. Lo que sí puede hacer es no usarlos como canal oficial y habilitar uno propio.
La difusión de WhatsApp sigue exigiendo tener guardados los números de las familias. En Konvoko el receptor se suscribe sin facilitar ningún dato de contacto.
Sí, la app gratuita de Konvoko para iOS y Android. A cambio no comparten su teléfono ni reciben conversación de grupo.
Sí, con canales por etapa, curso o grupo.
Es el caso de uso principal: el aviso se publica una vez y llega en menos de 3 segundos a las familias suscritas.